Realidad alterna | Manual para perder una candidatura, por Samuel García

Este miércoles, Lulú Cano habla del doble filo que implica la vida pública de los políticos en sus candidaturas, poniendo como ejemplo al senador Samuel García y su reciente episodio machista que se ha vuelto viral.

Por: Lourdes Cano Vázquez

Autlán de Navarro, Jalisco. 12 de agosto de 2020. (Letra Fría) Los políticos deben ser conscientes de que su comportamiento se somete a un escrutinio más riguroso que el de un ciudadano de a pie; si en una persona cuya vida no es pública hay múltiples comportamientos reprochables, en un político esas mismas actitudes se convierten además en un reflejo de la persona que gobierna o pretende gobernar a una parte de la población.

Con base en datos públicos y privados de un candidato el elector decide su voto, y en la mayoría de las ocasiones ese voto se define por aspectos más relacionados con la empatía que con las aptitudes. Un ciudadano vota por aquel que le genera mayor sentido de identidad, al que percibe más cercano y afín a sus problemas o necesidades y en quien también encuentra un modelo “aspiracional”.

Por eso es peligroso que sea el mismo candidato quien decida hacer públicos aspectos privados de su vida; en una jugada de riesgo, por conseguir esa afinidad con el electorado, se pone en posición vulnerable al ser más fácil evidenciar sus defectos en lugar de potenciar sus virtudes. Queda, pues, más expuesto a que lo descubran como una persona común, con todo y su lado oscuro.

Y justo ahí está Samuel García, tratando de llegar a la gubernatura de Nuevo León, intentando sobresalir en el Senado, en redes sociales, en la calle, con muy poco éxito hasta el momento. Es más, me atrevo a decir que en los últimos diez días acaba de perder esa carrera para ser gobernador de su estado.

Después de un desastroso intento por clausurar simbólicamente la refinería de Cadereyta, de donde salió a pedradas de los trabajadores del lugar, vino a rematar con su grotesca exhibición de machismo agrio propio de hace 50 años:

—Estás enseñando mucha pierna… ¡me casé contigo pa’ mí, no pa’ que andes enseñando!

Las explicaciones aquí sobre el machismo que ejerció creyendo que todo era una conversación normal y después justificando el hecho diciendo que era una broma, sólo nos dicen la magnitud de las cosas y el nivel de entendimiento del senador; no sabe qué es lo que no entiende.

Su «disculpa» se da porque lo exhibieron, lo criticaron y lo presionaron para disculparse, no porque entienda de lo que se trata su machismo ya normalizado; más importante aún, esa pseudodisculpa sucedió porque alguna persona con más de tres neuronas dentro de su equipo de trabajo entiende que la gubernatura de Nuevo León se les escapa de las manos y el costo político de un acto machista al día de hoy es una herida de muerte.

Ahí está, era eso, nadie entiende de la noche a la mañana casi un siglo de lucha feminista por un jalón de orejas de sus compañeros de partidos, porque ojo; aquí los que reaccionaron a esta situación fueron en especial dos compañeros hombres: Jorge Álvarez Maynez y Luis Donaldo Colosio Riojas. Sus compañeras mujeres de Movimiento Ciudadano brillaron por su ausencia, una total incongruencia venida de un partido que se define a sí mismo como socialdemócrata y progresista de izquierda.

En meses pasados, antes de que la pandemia viniera a ser el tema de nuestra vida, el movimiento feminista se fortalecía y muchos militantes de MC levantaban la voz con el movimiento, en los perfiles de muchos de ellos y ellas se podían ver enérgicas consignas contra el machismo. Hoy les pasó dentro, el dicho que reza que eso que no podían ver, en su propia casa lo han de tener, y creo que el costo debe ser la candidatura de Samuel García; claro, eso si son consecuentes con lo que ellos mismos definen como sus ideales.

LL/LL

*Se autoriza su reproducción siempre y cuando se cite claramente al autor y la fuente. Se prohíbe su reproducción si es con fines comerciales.

Deja una respuesta