Playa El Verde Camacho, única en México y el mundo

(Foto: Son Playas)

No se tienen referencias de playas certificadas más extensas que esta bajo el esquema de conservación voluntaria y apoyo de la comunidad.

Por: Raquel Zapien | Son Playas

Mazatlán, Sinaloa. 9 de septiembre de 2020, (Letra Fría) Mazatlán tiene una playa certificada destinada a la conservación única en México y en el mundo, no solo porque es la más extensa y en ella anidan las tortugas marinas, sino por la participación de la comunidad en su cuidado. Se trata de la Playa Santuario de El Verde Camacho, que desde el 2012 cuenta con la certificación ambiental Bandera Blanca.

Aunque existen playas más grandes o con actividades de conservación relevantes a nivel internacional, no se tienen registros de que cuenten con certificaciones destinadas a la conservación voluntaria como en este caso, pues la mayoría de las validaciones conocidas son para uso recreativo y turístico, explicó el Dr. Omar Cervantes Rosas, investigador de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Colima.

La Playa Santuario El Verde Camacho obtuvo el certificado de Playa Limpia (Bandera Blanca) en la modalidad de uso prioritario para la conservación en un tramo de seis kilómetros de acuerdo a la norma mexicana NMX-AA-120-SCFI-2016 el 10 de agosto de 2012.

Desde entonces, la comunidad, en su mayoría mujeres, se encarga de su limpieza, cuidado y una activa participación en la protección de tortugas marinas.

En México solo existen cuatro playas certificadas en esta modalidad: El Verde Camacho, Las Labradas y Ceuta, en Sinaloa, y Los Órganos en Oaxaca. De todas ellas, la más extensa es la de El Verde Camacho.

¿Por qué se destaca?

El Verde Camacho se ubica en la sindicatura de Mármol, colinda con esteros, manglares, lagunas y el río Quelite; cuenta con extensas dunas de arena y es una importante zona de anidación de tortuga golfina (Lepidochelys olivácea). Por su importancia biológica, ingresó a la lista de humedales más importantes del mundo al ser reconocido como un sitio Ramsar el 2 de febrero de 2004.

Estas características, más la participación comunitaria, la convierten en la playa certificada prioritaria para la conservación única en su tipo a nivel nacional y mundial.

Para sustentar tal afirmación, el  Instituto Mexicano de Normalización y Certificación (IMNC) argumenta que la norma mexicana es la única que promueve un esquema de conservación voluntaria para playas, mientras que el resto de las certificaciones que se han identificado se enfocan en playas recreativas.

La Playa Santuario El Verde Camacho es administrada por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp). Foto: Son Playas.

Adicionalmente, existen los esquemas de conservación de playas, esteros y humedales  delegados a gobiernos y municipios a través de la asignación de decretos federales, tal es el caso de las áreas naturales protegidas en México, pero no son voluntarias.

“El Santuario Tortuguero del Verde Camacho es la joya de la corona para México y el mundo, además de su extensión, por la continuidad y seguimiento que se le ha dado desde 2012. Todo un ejemplo a seguir en el sentido de apropiación por parte de una comunidad de mujeres trabajadoras que actualmente se enfocan en la conservación”, reportó el Instituto Mexicano de Normalización y Certificación al ser consultado al respecto.

Desembocadura del río Quelite en la playa de El Verde Camacho. Foto: Son Playas.

Para el Dr. Camilo Botero Saltaren, coordinador de la Red ProPlayas, la longitud de la playa es lo menos relevante, pues otras naciones cuentan con tramos más extensos que se encuentran en áreas protegidas o tienen acciones de conservación verificables, aunque no necesariamente estén certificadas. Además, en Ecuador se cuenta con una norma similar a la mexicana desde el 2016, sin embargo, no se ha implementado.

En el caso del Verde Camacho, opinó, lo más destacable es que se cuenta con una certificación y que la población participa de forma activa en ese proceso desde hace ocho años, lo que a su vez resulta clave para que el proyecto tenga continuidad sin verse afectado por los cambios de gobierno o criterios de los funcionarios en turno.

“Esa apropiación social del proceso es lo que a final de cuentas da garantía de que se va a conservar”, destacó.

Desembocadura del río Quelite en la playa de El Verde Camacho. Foto: Son Playas.

La norma mexicana contempla dos modalidades de certificación para las playas de nuestro país, la de uso recreativo y la prioritaria para la conservación. La primera categoría es para playas turísticas y la segunda, como su nombre lo indica, para aquellas que están destinadas a la protección del entorno natural y todos los organismos que habitan en él. A estas validaciones se le conocen como Playa Limpia o Bandera Blanca.

Hasta finales de mayo de este año, 37 playas mexicanas estaban certificadas en la modalidad de uso recreativo y cuatro como prioritarias para la conservación: Playa Santuario El Verde Camacho, Las Labradas y Ceuta, ubicadas en Sinaloa, y Los Órganos en Oaxaca. De esas cuatro playas, el Verde Camacho es la más extensa.

Aparte existen otras certificaciones internacionales, tal es el caso de la Bandera Azul (Blue Flag) y la de Red ProPlayas. La primera de ellas avala la calidad de puertos y playas turísticas mientras que la segunda califica el paisaje ecosistémico, es decir, valida la belleza escénica y su nivel de conservación con una metodología científica probada en 20 países.

Crías de tortuga golfina incubadas en el campo tortuguero de El Verde Camacho. Foto: Son Playas.

En México, 90 playas, marinas y embarcaciones de 9 estados cuentan con Bandera Azul, según se indica en su página oficial.

Por el momento, la única certificación ProPlayas en el territorio nacional se entregó en marzo de este año al Santuario de la Tortuga Marina Xcacel-Xcacelito, ubicada en el municipio de Tulum, Quintana Roo, informó Camilo Botero, coordinador de la Red ProPlayas, organización destinada a la gestión de playas con presencia en 15 países de América Latina y la Península ibérica

Por lo general, dijo, los gobiernos del mundo muestran poco interés en conservar los recursos costeros porque dan prioridad a la economía que se beneficia de ellas.

Ante ese panorama, la certificación de playas y la participación ciudadana en su cuidado y protección son fundamentales para la conservación, puntualizó.

Área de ingreso a la playa y al tortuguero de El Verde Camacho. Foto: Son Playas.

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