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Bernardo, una vida que se apaga en la espera de hallar a José Ángel

Por Beatriz García | Amapola Periodismo

Chilpancingo, Guerrero. 06 de septiembre de 2021 (Letra Fría) A don Bernardo Campos Santos, padre de José Ángel Campos Cantor, unos de los 43 normalistas de Ayotzinapa, sus compañeros de lucha lo recordarán como una persona muy positiva aun en las adversidades de buscar a un hijo desaparecido.

Este viernes, el tío Venado, como lo llamaron en la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa desde que llegó a buscar a su hijo, falleció, al parecer por complicaciones de su diabetes. Es el cuarto de los padres de los 43 que fallece en estos casi siete años de lucha; apenas hace dos semanas murió Saúl Bruno García.

Doña Cristina Bautista, madre de Benjamín Ascensio Bautista, se enteró de la noticia, pero no entiende qué pasó. Recordó que el 29 de julio, a todos los padres y madres les hicieron la prueba para detectar el virus SAR-CoV-2 y resultaron negativos.

“Tengo presente a todos mis compañeros, principalmente él, fue amable, respetuoso, siempre serio. Siempre, cada vez que llegábamos en el Centro Prodh, siempre tomaba su cafecito en la mañana o en la noche, siempre preparaba, llevaba su comida para calentar, sus tacos, siempre activo”, contó Cristina.

Fotografía: José Luis de la Cruz

La muerte de don Bernardo se supo por las condolencias dirigidas a su familia que publicaron normalistas de Ayotzinapa, las madres y los padres de los 43 e integrantes de organizaciones sociales en sus redes sociales. Bernardo era originario Tixtla, municipio donde está ubicada la Normal Rural de Ayotzinapa.

Por teléfono, Cristina recordó a su compañero y compartió que estaba triste por su fallecimiento.

“Nunca faltó a las jornadas de lucha en búsqueda de los 43 hasta el último día. Estuvimos juntos”, soltó Cristina.

Bernardo todavía participó en la última jornada de lucha virtual que hicieron las madres y padres de los 43, celebrada apenas el pasado 26 y 27 de julio por los seis años y 10 meses de la desaparición de sus hijos.

Recordó que se reunieron el 26, 27, 28 y 29 de julio en la Ciudad de México, y que el 29 de julio les tomaron la muestra para detectar si estaban contagiados de la Covid-19, pero todos salieron negativos y regresaron a sus casas a resguardarse.

Luego los padres se enteraron que Bernardo enfermó por su diabetes y por otras complicaciones, que no especificaron. El 18 de agosto lo trasladaron a la Ciudad de México para internarlo, dijo doña Cristina.

El director del Centro Minerva Bello, el párroco José Filiberto Velázquez Florencio, también compartió su sentir por la muerte de Bernardo, a quien conoció en las jornadas de lucha por la presentación con vida de los 43.

“Tío Bernardo Campos Santos fuiste un ser humano cercano y sincero con todos, siempre me sentí aceptado y bienvenido contigo. Gracias por todo. En mis oraciones estarás y también pediré por su familia. Descansa en Paz, seguiré buscando a su hijo y a sus 42 hermanos”, escribió en su cuenta de Facebook el párroco, quien es director del Centro de derechos de las víctimas de violencia Minerva Bello.

Don Bernardo nunca excluyó a nadie, fue humilde con sus compañeros, positivo y de fe, transmitía calidez, se dejaba querer y sabía respetar, así lo describió Velázquez Florencio en entrevista.

También contó que lo vio sembrar la tierra y plantarse fuera de las diferentes dependencias en la Ciudad de México para buscar verdad por su hijo y los hijos de sus compañeros.

Aun cuando es doloroso, la partida del cuarto padre de los 43 de Ayotzinapa, dijo José Filiberto, debe estimular continuar con la búsqueda y por la verdad.

En la página de Facebook de los padres de los 43 informaron de la muerte de Bernardo: “otro compañero más que se nos adelanta, Tío Venado, no pudo volver abrazar a su hijo. Siete años de lucha en la exigencia de encontrar la verdad y la justicia de nuestros hijos ante la indolencia de los gobiernos en turno. Su cuerpo ya no resistió más”.

Pero el legado de Bernardo permanecerá entre los padres de los 43, quienes dijeron en las publicaciones que continuarán con la búsqueda de la verdad y de sus hijos.

Organismos de derechos humanos como el Centro de Defensa de Derechos Humanos Tlachinolllan, el Colectivo Contra la Tortura y la Impunidad (CCTI), la Organización de las Nacionales Unidas (ONU) en México, el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro y la Normal de Ayotzinapa también mostraron sus condolencias públicas.

Apenas el 22 de agosto pasado, los padres de los 43 se enteraron del deceso de Saúl Bruno Rosario, papá de unos de los 43, Saúl Bruno García.

Antes, el 1 de diciembre del 2018, murió Tomás Ramírez Jiménez, padre Julio César Nava, a causa de insuficiente renal.

Unos meses atrás, el 4 de febrero del 2018, murió Minerva Bello Guerrero, madre de Everardo Rodríguez Bello, a causa de un cáncer que, según personas cercanas a ella, le apareció después de la desaparición de su hijo.

Apenas el 27 de agosto, el abogado de los padres, Vidulfo Rosales Sierra, declaró a Amapola que los casi siete años de la desaparición de los normalistas se acentúa en los padres, sobre todo en esta pandemia.

*Letra fría cuenta con la autorización de Amapola periodismo para replicar esta información. Ambos forman parte de la alianza de medios de la red de periodistas de a pie.*

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