Rieleras y juanes, ¡cómo disfruta uno de la charla inteligente y que alimenta! Quienes nos dedicamos a formar a profesionales de la creación de contenidos nos damos a la tarea de llevar hasta los y las jóvenes espacios alternos a las aulas para que entren en contacto con ideas y formas de pensar con propuestas construidas en otros entornos y tiempos y que por su calidad siguen vigentes.
En la jornada académica inaugural del nuevo ciclo escolar nos pusimos de acuerdo los y las docentes de Comunicación Digital, Periodismo y Letras Hispánicas del CUSur para hacerlo posible e invitamos a Minddy Reyes, experta en marcas, proyectos de transformación digital y estrategias de posicionamiento integrado de comunicación, tecnología y narrativa institucional quien movilizó a los y las chicas a crear narrativas colaborativas en pleno auditorio, además de, claro, compartir su vasta experiencia e invitarlos a la reflexión de cómo la IA tiene ventajas evidentes, pero también puede llegar a uniformar discursos e invisibilizar las nuevas ideas y los estilos creativos y particulares de las personas.
Ya en el marco de la Casa Taller Juan José Arreola, tuve la oportunidad de charlar con mi estimado Ricardo Sigala frente a un variado público asistente, ya no solo de estudiantes, sino también conformado por zapotlenses interesados en temas culturales en general y literarios en particular. Abordamos de manera amena la vida y obra del escritor y periodista cultural José Emilio Pacheco.
La hora y poco más que nos tardamos no fue suficiente, ni de lejos, para abordar una mínima parte de las aportaciones que este virtuoso de las letras hizo a nuestro país, pero eso sí, nos quedó claro que vale toda la pena releer a este influyente miembro de la llamada generación del Medio Siglo integrada por Carlos Fuentes, Rosario Castellanos, Jaime Sabines, Emilio Carballido y otros y otras que cimbraron la creación e intercambio de ideas en todo Hispanoamérica.
Buen entededor y congruente de la libertad de expresión participó en dos de los episodios en que grupos de periodistas del escenario nacional prefirieron salir de medios que coartaban sus ideas para integrarse y formar nuevas apuestas periodísticas, pues en 1961 salió de Novedades por motivos políticos y renunció junto con Fernando Benítez, Vicente Rojo y Carlos Fuentes luego de que les coartaron su derecho a informar sobre la Revolución Cubana; y en 1976 también se sumó a la salida de Julio Scherer, Vicente Leñero y Granados Chapa, entre otros luego del golpe editorial a Excélsior.
Su columna “Inventario”, que de ninguna manera se puede reducir a lo que esperamos de este género periodístico de opinión, se publicó durante más de cuatro décadas, en las que nos dio lecciones de narrativa cultural con insertos de datos históricos oportunos, literatura ilustrativa, economía sencilla, geopolítica entendible… y más, mucho más, sin olvidar la modestia, pues siempre firmó como J.E.P. por lo que para muchos en principio pasó desapercibido el origen de un discurso sencillo sin dejar de estar bien documentado y para nada aburrido.
¿Ya les dieron ganas de leer o volver a leer a José Emilio Pacheco? Editorial Era, -cuya desaparición lamento- al poco tiempo de su muerte en 2014 publicó una selección, tres tomos de “Inventario”. O bien, Proceso, en su repositorio histórico también las tiene. Sea todo por recuperar lo que vale la pena y alimentar nuestro pensamiento de conocimiento generador de mejores ideas.





