Su actuación más reciente fue en el mes de mayo en Morelia, Michoacán donde obtuvo el tercer lugar en dicha categoría. (Foto: Cortesía)

Raúl Torres, el “cachirrul” del Downhill

in Cotidianos

Raúl inició compitiendo en la categoría Principiante donde le iba muy bien, motivo por el que en la comunidad ciclista le apodaron “Cachirrul”. Actualmente participa en el nivel Senior.

Autlán, Jalisco. (LF).- El joven autlense Raúl Torres de 24 años de edad se dedica a practicar el Downhill desde 2015.  Es un deporte  conocido en su traducción al español como descenso de montaña, este tipo de ciclismo es considerado de riesgo, pues las competencias se desarrollan en circuitos naturales, generalmente a través de caminos angostos con cuestas empinadas y descensos muy rápidos.

“Te puedes encontrar con varios obstáculos naturales, como rocas, raíces, zanjas, o hechos por el hombre como las rampas, ya sea de tierra o de madera. Lo principal que se necesita para practicar Downhill es casco y guantes, que es lo que te piden”, así lo describió en entrevista.

Egresado de la Ingeniería en Mecatrónica del Centro Universitario de la Costa Sur de la Universidad de Guadalajara y radicado actualmente en Celaya, Guanajuato, además de trabajar en una empresa dedicada a hacer empaques, sellos y maquinados en dicha entidad, practica el Downhill.

Raúl empezó practicando Cross Country, que es  la modalidad más conocida en ciclismo y la que más impulso tiene a nivel mundial. Se le conoce como “campo atraviesa” y en países europeos como rally. Sin embargo, esa modalidad no llenó del todo a Raúl y después conoció el Downhill, debutando en San Gabriel, Jalisco. Su primera competencia fue el 03 de mayo de 2015, dos días después de los hechos violentos del primero de mayo de ese año:

“Pues al principio mi mamá no me dejaba ir por lo que había pasado de los bloqueos, pero total que nos armamos y nos fuimos. En el transcurso vimos tres vehículos quemados al lado de la carretera, pero a  nosotros no nos pasó nada”.

Esa situación no fue impedimento para que llegara a la zona de competencia y quedara en tercer lugar en la categoría de principiantes. Desde entonces se dio cuenta que ese era el deporte y la modalidad que quería practicar:

“Esa fue mi primer carrera y me gustó más que lo que estaba haciendo, por la adrenalina, antes andaba en moto, pero después ya no pude darle el mantenimiento y una manera de seguir en acción, haciendo algo que me llenara fue esto. Aquí ya va más que el manejo y la resistencia, necesitas más reflejos, más concentración porque como vas más rápido, hay más obstáculos, tienes que ir al cien y pues hay saltos, digamos que hasta ahorita el salto más largo que he hecho, fue como de 15 metros. Antes de brincar sí me daba miedito, pero ya cuando lo brinqué por primera vez dije ¡uh, no manches!”, comparte emocionado.

Su primera competencia fue el 03 de mayo de 2015, dos días después de los hechos violentos del primero de mayo. (Foto: Cortesía)

No todo fue positivo para Raúl al iniciarse en este deporte. En 2016 su plan era competir por primera vez a nivel nacional. En marzo de ese año, la competencia sería en el municipio de Sayula, Jalisco, sin embargo, una semana antes, el 12 de marzo, Raúl tuvo  un accidente que lo dejó fuera de la competencia. Este accidente fue en la capilla del cerrito en Autlán mientras Raúl entrenaba, al ir bajando se cayó por una zona de piedras, por fortuna una pareja pasaba por ahí y lo auxiliaron: “Estuve como una hora ahí tirado, pero como la ambulancia no podía subir hasta arriba, subió Protección Civil. La subida eran como 50 metros de puras piedras y me subieron a la camilla, me llevaron al IMSS, me revisaron, traía unos raspones y golpes y me dijeron que me iban a dar unos medicamentos para el dolor y la infección y después de un rato ya me pude parar”.

Aparentemente todo estaba bien, hasta que por la noche Raúl padeció unos dolores muy intensos que lo regresaron nuevamente al hospital:

“Me empezó un dolor en el estómago en la parte baja y me dolía cada vez más fuerte, me iba recorriendo el cuerpo, la parte baja del estómago y por todo el costado derecho hasta arriba, abajo del hombro, no aguantaba el dolor, me hacía gritar”.

Al pisar el hospital, esa misma noche a Raúl le pusieron bata y una sonda, se le aceleraba el pulso y a la par se le inflamaba el costado en la parte de las costillas. Después de un rato su tío, quien es médico, fue quien lo atendió y le dijo que tenían que ingresarlo de emergencia al quirófano. Tenía sangrado interno, pero no sabían exactamente dónde. Raúl estuvo al filo de la muerte, su cirugía tardó cuatro horas, ingresó a las 00:00 horas y salió a las 04:00 horas: “Entré al quirófano y no supe nada de mí. Hasta el lunes desperté y después me contaron que por poquito y no me salvaba, porque no me podían detener el sangrado”.

Su recuperación fue lenta, el médico le pidió que durante nueve meses no se subiera a la bicicleta, incluso que evitara actividades que le implicaran esfuerzo, sin embargo, a los tres meses Raúl volvió a la bicicleta, y aunque era consciente de que se estaba arriesgando, él deseaba subirse practicar nuevamente:

“Continúo con este deporte aún después de esto que me sucedió, probablemente  porque me llena, andar en bici, para mí es olvidarme de todo, cuando salgo a practicar, entrenar no pasa por mi mente nada más, solo el ir por la vereda, siento que no hay problemas, no hay estrés, no hay nada, te olvidas completamente de tu alrededor”, dijo. 

“El Cachirrul” ha hecho saltos de hasta quince metros. Este deporte es considerado de alto riesgo. (Foto: Cortesía)

Raúl ha participado en competencias de Downhill en diferentes torneos, tanto regionales como nacionales, en lugares como San Gabriel, Sayula, Ciudad Guzmán, Tapalpa, Tamazula, Guanajuato, Morelia y Zacatecas, entre otros lugares.

*Perfil publicado en la edición impresa de Letra Fría del mes de  junio. #ApoyaElPeriodismoRegional*

 

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