Agenda Ciudadana | De Salgado Macedonio a Quezada Mendoza

Por: David Chávez Camacho

Autlán de Navarro, Jalisco. 22 de febrero de 2021. (Letra Fría) El caso de Félix Salgado Macedonio, un político extravagante, y al parecer híper vago, podría ser la piedra de toque para saber de la calidad moral de MORENA.

No es cosa menor que Salgado Macedonio sea candidateado a la gubernatura de Guerrero por tal partido político, si se sabe que ha sido acusado de cinco violaciones. Tampoco es cosa menor que el presidente López Obrador le defienda, mientras la violencia sexual y los feminicidios son dos de los grandes problemas en nuestro país.

En algo tiene razón el presidente al señalar que los actuales son tiempos electorales y que por ello el asunto Félix Salgado es motivo mediático, pero olvida agregar que estos tiempos, los electorales, sirven precisamente para calificar a los políticos y a los aspirantes a cargos de elección popular.

MORENA se manifiesta como un partido de izquierda a la mexicana, sin pies ni cabeza, una orgía ideológica en la que todos caben sin que la calidad moral ni política parezcan tener importancia. Por supuesto, hay corrientes ahí de verdaderos luchadores sociales, pero son despreciados en componendas cupulares.

Con MORENA ocurre igual que en aquella canción de Joan Manuel Serrat, que dice: “me gusta todo de ti, pero tú no”.  No son pocos los decepcionados de MORENA y no son pocos los perplejos antes el comportamiento discursivo del mismísimo presidente de la república, incluido su irresponsable desprecio del cubrebocas en tiempos de pandemia.

Respecto al caso Salgado Macedonio, es previsible que termine fuera de la candidatura, pues la presión de la opinión pública, y aún más de las organizaciones feministas no cesará. Lo contrario, su permanencia como candidato, sería muy dañino para MORENA en Guerrero y en el país, y muy dañino para el mismo presidente de la República.

El presidente López Obrador, quien exitosamente representó una esperanza política para muchos mexicanos, parece ahora como fuera de lugar, pues no es lo mismo estar en la oposición que en el gobierno, en un país con tantas contradicciones como el nuestro. No sólo se le percibe fuera de lugar, sino fuera de tiempo, con una idea de sí mismo excesivamente fincada en el discurso, al estilo Luis Echeverría, aquel presidente que administraba discursos de hasta seis horas y ya se sentía candidato natural a la secretaría general de la ONU.

Sin embargo, uno espera estar equivocado y se desea que al presidente le vaya muy bien en su calidad de gobernante. Si le va mal, le irá muy mal a todo el país. El problema es que cuando defiende a sujetos como Félix Salgado, es inevitable sentir más temor que esperanza.

El presidente olvida que, en cualquier circunstancia, especialmente en tiempos electorales, la calidad moral no admite medias tintas, o se tiene calidad ética o no se tiene, o se es buen candidato o no se es, y se está a favor de la defensa de la vida de las mujeres o no.

Mucha mejor reacción se ha tenido en Movimiento Ciudadano, después de que el presidente municipal de Tototlán, Jalisco, Sergio Quezada Mendoza, acosara a una empleada de aquel municipio, después de que el director de Padrón y Licencias hiciese lo mismo. Habiéndose conocido la denuncia pública de la víctima, Quezada Mendoza no resistió la presión de la opinión pública y terminó solicitando licencia.

Con mejor reacción, a este presidente municipal no le defendió el coordinador estatal de su partido, mucho menos el gobernador del estado. Incluso hay legisladores que se han pronunciado por sancionarlo ejemplarmente.

Hay una gran diferencia, en verdad grande, y no importa si estamos en tiempos electorales o no, y si importara sería aún más plausible la reacción pertinente, pues eso indica que se hace caso de la opinión pública en circunstancias de violencia tan graves.

Pd. Caso igual para aspirantes con deudas de pensión alimenticia.

MA/MA

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