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Jóvenes médicos y las incertidumbres ante COVID-19

Imagen ilustrativa. (Foto: especial)

Por: Mayra Vargas

Autlán de Navarro, Jalisco. 07 de abril de 2020. (Letra Fría) Fausto, Mariana, Edgar y Kevin, son cuatro jóvenes médicos, todos menores de 30 años de edad. Cada uno de ellos se encuentra en distintos puntos del país, Jalisco, Colima y Nuevo León, pero con tres elementos que los unen: Autlán, la carrera de medicina y la incertidumbre por la pandemia del virus SARS-CoV-2, (COVID-19), que en próximas semanas entrará a la fase tres en México, de acuerdo con el Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud del Gobierno de México, Hugo López-Gatell.

“Me siento como aquellos jóvenes soldados en la Segunda Guerra Mundial que iban a ir a la guerra, una guerra en la que nunca pidieron participar, pero estaba encima y tenían que ir sí o sí”, expresa Fausto, un joven de 26 años, quien labora para el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS); como médico general cubre incidencias en los municipios de la región Sierra de Amula y algunos de la Costa Sur de Jalisco, Estado que hasta el corte de este lunes registró 126 casos positivos, 703 sospechosos y siete defunciones.

Para Fausto, esta epidemia desde el lugar donde labora es vista con “temor y ansiedad”, por conocer cómo va avanzando la situación en otros países:

“Llegan primero las noticias de otros países y son desoladoras, eso nos llena más de nervios a todos, desde los directivos hasta el personal de seguridad e intendencia, el ambiente se vuelve tenso (…) todos tienen cara triste, de preocupación e incertidumbre, en el fondo sabemos  que esto de un momento a otro se va a descontrolar”, dijo el médico.

En Colima está Mariana de 25 años, ella labora como médico también en el IMSS. Dicha entidad hasta el corte del lunes presentó cinco casos positivos y nueve sospechosos por COVID-19, aunque de momento no hay registro de fallecidos, esta epidemia ha tenido un gran impacto para ella. Señala que es el momento en el que todos se percatan de las carencias que hay en el sector salud:

“Uno se da cuenta en realidad de todas las carencias que tiene nuestro sistema de salud y que uno tiene que arreglárselas con lo que tiene, sabiendo que no es suficiente, ni para el bienestar del paciente, ni para seguridad de nosotros y aun así se tienen que hacer las cosas”.

En el hospital donde trabaja, de momento el estatus de la pandemia en México es vista como un momento de oportunidad, para evitar la propagación del virus en el caso de Colima:

“Se están tratando de realizar las medidas intrahospitalarias para evitar la propagación interna del virus, por lo que recibimos capacitaciones continuas sobre el tema”, compartió.

Edgar, médico de 29 años y estudiante de una especialidad en medicina familiar, se encuentra en Monterrey, Nuevo León. Para él los impactos de la epidemia han ido más allá de lo profesional: “Independientemente de ser médico, me preocupo por mi familia, pero de alguna manera también me siento tranquilo, porque me encuentro lejos de Autlán y no estoy con el pendiente de tener el virus y llevarlo a casa (…) deberíamos tomar las cosas enserio y cuidarnos”, dijo.

En Nuevo León, hasta el corte de este lunes se anunciaron 146 casos positivos, 19 sospechosos y cuatro defunciones a causa de COVID-19. El hospital del IMSS donde labora Edgar ha implementado todas las medidas sanitarias y mantienen a su personal en constante capacitación, pero aun así hay incertidumbre:

“Se están tomando las medidas necesarias establecidas por la OMS, aunque con mucha incertidumbre, es imposible dejar de ver videos e imágenes de lo que ocurre en otros países y no preocuparse. Sin embargo, constantemente nos mantienen actualizándonos sobre los temas e inclusive reforzando lo antes visto, para ser muy conscientes de la situación que se avecina”.

En el caso de Kevin, de 27 años, quien se desempeña como médico general en Autlán de Navarro y también en el sector privado, comparte que hablar del virus inspira temor en la población que suele atender:

“Es visto con miedo en la población en general (…) se ve que hay muchas personas de fuera y no se sabe antecedentes o no se sabe el tipo de contacto que hayan tenido. En la parte de las consultas es visto de igual manera, con un poco más de miedo, porque siempre la gente llega preguntándome los síntomas”.

Esta pandemia Kevin la ha tomado de manera tranquila, pues recuerda similitudes con la influenza A(H1N1), pero, dice que no deja de ser un acontecimiento sorpresivo para el mundo:

“Me ha tomado tranquilo porque a mí me tocó vivir la pandemia de influenza de 2009 entonces tengo esa experiencia. Obviamente del lado contrario es sorpresivo, porque nadie se esperaba que esto llegara a todo el mundo y en tan poco tiempo”.

Los miedos y la falta de insumos

“Algunas veces se escucha decir que si a Estados Unidos le da una gripe a México le da neumonía, pues ahora Estados Unidos tiene la neumonía, ¿que nos puede esperar a nosotros?”, dice Fausto, preocupado. Explica que las personas no están tomando las medidas necesarias para prevenir contagios, pero esto es parte de la idiosincrasia: No hay una cultura de prevención.

El joven de 26 años teme como humano y como médico, pues él no se puede – quedar en casa-, consigna que se ha lanzado a nivel nacional para evitar la propagación del virus:

“Como médico tengo miedo, no por mí sino por mi familia, tengo abuelos que no quiero perder, tengo miedo de contagiar a más miembros de mi familia, en mi casa estoy aislado, tomando las medidas necesarias para evitar contagios innecesarios, lamentablemente yo no me puedo quedar en casa”, externó.

Menciona que hasta el momento en la institución donde labora no hay falta de insumos, pero señala que el verdadero problema será cuando México entre a la ya anunciada fase tres de la epidemia:

“Con los insumos no ha habido problema por ahora, pero aún no comienza la verdadera epidemia de una fase 3 o 4. Ahí es donde se va a ver cuánto nos van a durar los insumos”.

A comparación de Fausto, Mariana desde Colima comparte que donde ella labora solo se entrega un equipo de protección a un médico y una enfermera por turno a cargo, únicamente para la valoración del paciente. También hay desabasto de insumos como gel antibacterial y cubrebocas: “únicamente tenemos cubrebocas desechable de tipo quirúrgico, no se nos otorga N-95 para la jornada. Además, las batas que están en el paquete del equipo de protección son cortas y no cubren por completo la parte de frente”.

Edgar coincide con Mariana en la falta de insumos médicos, como cubrebocas, básico para poder brindar la atención, por lo que han tenido que comprarlos con sus propios recursos con una finalidad, protegerse.

Quedarse en casa y lavarse las manos

Aunque es lo más repetitivo que se ha escuchado desde finales de febrero -cuando la pandemia entró a México- los cuatro jóvenes médicos autlenses reiteran una y otra vez estas recomendaciones, quedarse en casa y lavarse las manos.

Fausto también recomienda que si las personas presentan síntomas hay que hablar a los teléfonos que proporcionó la Secretaría de Salud, pues ir al hospital por síntomas leves puede ser un riesgo:

“No les recomiendo ir al hospital, todos los días hay casos probables, si no estaban contagiados es probable que ahí se contagien, tampoco es bueno saturar el hospital por casos sencillos”.

Mariana replica lo que han señalado las autoridades en salud, evitar salir, para no tener contactos: “Que sigan las indicaciones de no salir de casa, o únicamente salir cuando es muy necesario, en sí seguir las indicaciones de seguridad para así tener el menor número de contactos”.

Kevin se suma a lo que mencionan sus homólogos, es importante no saturar el sistema de salud, pues ante este virus no existe todavía una cura. Pide que los casos leves se traten en casa: “Si solamente tienen, tos, flema y fiebre sin ninguna otra complicación quedarse en casa y así no saturar el sistema de salud, recordemos que este virus es nuevo, entonces todavía no hay una cura o alguna vacuna que se pueda aplicar, así que es esperar a que el mismo cuerpo realice su trabajo en cuanto a los casos más leves, pero si ya es un caso más grave ahora sí acudir a urgencias porque lo necesita”.

Las recomendaciones de Edgar coinciden con las de sus jóvenes colegas, quien pide no alarmarse si se presentan síntomas leves. Detalla que, si estos síntomas empeoran, lo mejor sí será acercarse a una unidad de salud.

El médico ubicado en La Sultana del Norte reconoce el trabajo de sus jóvenes compañeros, que hacen y harán frente a todas las etapas de la epidemia en México, pero también destaca el trabajo del personal de enfermería, químicos, nutriólogos, cocineros, camilleros, personal de servicios básicos, pues sin ellos, señala, no sería posible mantener en pie el servicio de salud en estos momentos difíciles.

MA/MA

*Se autoriza su reproducción siempre y cuando se cite claramente al autor y la fuente. Se prohíbe su reproducción si es con fines comerciales.

Egresada de la Licenciatura en Periodismo del Centro Universitario del Sur, de la Universidad de Guadalajara. Ganó el Premio Especial James Rowe al Periodismo de Investigación 2015, en la categoría estudiantes universitarios, otorgado por el Foro de Periodismo Argentino, en Buenos Aires.

Recibió mención honorífica en el 2do. Hackatón de Periodismo Científico e Innovación, organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en Guadalajara, Jalisco, también en 2015.

Ha publicado trabajos en diversos medios como Aristegui Noticias, en la revista digital Votán MX y Zona Docs.

Desde 2017 es miembro de la Red Mexicana de Periodistas de Ciencia (Red MPC), con sede en la Ciudad de México y es miembro activo del Capítulo Juvenil Costa Sur de la Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística del Estado de Jalisco (BSGEEJ) desde junio de 2018.

Ganó el Premio Juventud 2019 en Autlán, Jalisco.

Periodista en Letra Fría desde 2013.

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