/

Sacate Grullo | Idas y vueltas…

Por: Néstor Daniel Santos Figueroa

El Grullo, Jalisco. 20 de julio de 2022. (Letra Fría) Una niña llamada María Casilda González Godínez es la primera grullense de quien se tiene registro histórico. Ese es también el primer registro histórico que existe del lugar en que nació, en el año 1786. Hace 230 años fue bautizada en la parroquia del Divino Salvador, en Autlán, y en el libro de registros consta que nació en el “Sacate Grullo”, rancho dependiente del pueblo indígena Zacapala. 

Anuncios

En 1864, el Rancho Sacate Grullo sería parte ya de una nueva Hacienda que se desprendería de la Hacienda de Ayuquila y que tomaría el mismo nombre de la ranchería.

A la Hacienda Zacate Grullo llegarían después los habitantes de  Zacapala, que abandonarían su pueblo debido a una plaga provocada por los mosquitos que abundaban los pantanos cercanos. Nacería entonces el pueblo Santa María de Guadalupe de El Grullo ya como comisaría de policía en 1873 y un poco después, en 1900 sería elevado al rango de comisaría política y judicial. Finalmente alcanzaría el rango de municipio libre y soberano en 1912.

En todas las publicaciones que tratan sobre El Grullo y su historia se da como un hecho que la ciudad tiene su origen en la Hacienda Zacate Grullo, pero es más que claro que la Hacienda nació mucho tiempo después que el rancho. 

En El Grullo tenemos muy pocas nociones de la historia del pueblo a pesar de las varias publicaciones que hay al respecto. Las personas que se han ocupado de investigar y publicar al respecto nos han proporcionado datos y contado anécdotas. Nos presentan los hechos, pero muy poco sobre el por qué y las circunstancias en que se llevaron a cabo. 

Un ejemplo claro es el mismo nombre. ¿Por qué se llamó Zacate Grullo? ¿Es un zacate en particular o una característica de ese zacate? Todos dan por hecho que es un tipo de zacate, incluso lo relacionan con el llamado pataiste, del que tampoco sabemos mucho.

Un famoso historiador literato grullense se atreve incluso a afirmar que la hacienda debió llamarse Hacienda Pataiste. Otro de ellos reniega del nombre y asegura que Ixtlán debió ser el nombre del pueblo pues esa hacienda es más antigua que la del zacate.

Al final, la versión oficial dice que grullo se refiere al color del zacate.

Yo tengo otra teoría que tiene que ver con el olor y su valor que con el color. Lo cierto es que para averiguarlo hay que tratar de pensar como pensaban las personas allá por 1786, un poco antes tal vez y por qué tomaron la decisión de llamarle Sacate Grullo a su pueblo. 

En El Grullo el discurso histórico está bien definido. El problema surge cuando el discurso ya no corresponde a la realidad o cuando se genera una imagen romántica e idealizada y ya nadie la cuestiona, generando ideas equivocadas sobre el origen de algo y su desarrollo, y además haciendo un lado todo aquello que lo confronte o no vaya de acuerdo a la conformidad. El Grullo ha ido cambiando, ha dejado atrás mucho de su historia, y en muchas ocasiones la ha dejado ir sin siquiera conocerla. 

CAC

Nacido en El Grullo, Jalisco. Estudió la licenciatura en Letras Hispánicas en la Universidad de Guadalajara, además de talleres y diplomados en periodismo, biblioteconomía y gestión cultural. Ha ejercido profesionalmente como docente en las áreas de comunicación, lengua, literatura y humanidades; se ha desempeñado como reportero, articulista y columnista en medios locales y regionales en El Grullo y Autlán; ha participado en la edición y publicación de revistas literarias y culturales en El Grullo. Actualmente es desarrollador de contenidos educativos.
Correo: nestordanielsantos@gmail.com

Deja una respuesta

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad